Siguiendo nuestra política de ofrecer soluciones para Osasuna, esta semana queremos recordar cómo hizo el equipo en temporadas pasadas para llevarse los puntos del Ruiz de Lopera. Hace dos años fue un 0-5, y el curso pasado, sin ir más lejos, un 0-3. Cruchaga, Dady y Vela mostraron el camino para ganar al Betis.
Puestos a empezar la segunda vuelta de La Liga con buen pie, y además a domicilio, El Madrigal parece ser uno de los campos más indicados para hacerlo.
No hay que echar mucho la vista atrás para ver a un Osasuna triunfal ante el Athletic en el Reyno. Sin ir más lejos, la temporada pasada los rojillos se impusieron con claridad a los bilbainos con goles de Dady y Carlos Vela.
No hace falta echar mucho la vista atrás para ver a aquel Osasuna triunfal que se llevaba la victoria de Sevilla hace tres temporadas. Era la mágica 2005/2006 y un gol de Milosevic ponía fin a una floja racha de resultados. El propio ariete serbio profetizaba acerca de lo que quedaba por delante: “Hemos llegado a los 42 puntos y está claro que nuestro objetivo ya no es la permanencia“.
El domingo Osasuna visita Barcelona para medirse al Espanyol, equipo en el que milita Valmiro López Rocha, Valdo, uno de los mejores extremos derechos que ha pasado por las filas rojillas.
La pasada campaña, y tras cinco temporadas seguidas en Tajonar, Valdo abandonó la disciplina navarra para marcharse al Espanyol, en una operación valorada en un principio en 1,4 millones de euros, pero que finalmente el Espanyol no abonó debido al ‘caso Lopo‘.
El espigado leonés no atraviesa su mejor momento, ya que ayer jueves se produjo el fallecimiento de su madre, Joana Baptista Rocha, a los 52 años, víctima de una larga enfermedad. Todavía se desconoce si el canterano del Real Madrid disputará el encuentro que le enfrentaría a su ex equipo.
La asignatura pendiente de Osasuna es el gol, no cabe duda. Los navarros tan solo han anotado tres tantos en siete partidos de Liga, lo que ha llevado al equipo al pozo de la clasificación. Sin embargo, el rival del sábado, el Betis, es sinónimo de goles para los rojillos en las últimas temporadas (la final de la Copa del Rey no cuenta).
Entre ascensos de unos y descensos de otros, pocas ocasiones han tenido Sporting y Osasuna para volver a verse las caras después de aquel histórico 7-1 encajado en el Molinón. Aquellos eran tiempos realmente turbios para los rojillos, que ofrecieron una imagen lamentable y terminaron la temporada con sus huesos en Segunda.
En estos tiempos de infortunios y decepciones, qué mejor que echar la mirada atrás para comprobar cuánto costó lograr el ansiado ascenso a Primera División después de seis años en Segunda.
Osasuna llegaba al último partido de Liga dependiendo de sí mismo después del gol en el descuento de Iván Rosado en El Molinón una semana antes. El Salamanca achuchaba en la cuarta plaza, pero el último escollo que había que salvar era el Recreativo de Huelva.
La temporada 2006/2007 deparó de todo a la afición osasunista. Primero, Osasuna saboreó las mieles del fracaso con la derrota ante el Hamburgo en la previa de la Liga de Campeones. El esfuerzo de toda una campaña quedaba dilapidado en tan solo 180 minutos.