Osasuna ha maquillado su raquítica renta goleadora en los últimos encuentros ante Getafe (5-2) y Valladolid (3-3). Sin embargo, el conjunto de José Antonio Camacho todavía muestra un balance paupérrimo, con 17 goles a favor en 17 encuentros. Tan solo Espanyol (15) y Recreativo de Huelva (14) cuentan con peores guarismos que los rojillos.
Diario de Navarra publicó el martes un dato revelador: Walter Pandiani marca un gol cada 89 minutos. Si nos atenemos a los números proporcionados por la web del club navarro, esta cifra desciende hasta los 82 minutos. Una de las mejores medias del campeonato. Ahora bien, ¿cuáles son los porcentajes del resto de goleadores de Osasuna? Es hora de hacer la prueba del algodón a la plantilla rojilla.
Leonel Messi dejó ayer patente que es, sin lugar a dudas, el mejor futbolista del mundo. El futbolista argentino selló prácticamene el pase del F.C. Barcelona a los cuartos de final de la Copa del Rey con un ‘hat-trick’ en el Vicente Calderón.
Camacho ha ofrecido esta mañana en Tajonar la lista de convocados para el partido de mañana ante el Athletic y en la misma ha dejado claro que tiene intención de seguir rotando jugadores. César Azpilicueta, Patxi Puñal y Jaroslav Plasil son las ausencias más destacadas en la escuadra rojilla, aunque no las únicas.
Con el partido contra el Barcelona en el horizonte, parece que el técnico de Cieza ha querido curarse en salud y ha prescindido de tres de los jugadores indiscutibles en las últimas alineaciones para darles descanso de cara al próximo fin de semana. Visto lo visto, es todo un misterio conocer de antemano el equipo que mañana saltará al césped del Reyno.
Mañana vuelve al Reyno la Copa del Rey y con ella el jugador en activo más laureado en dicho trofeo: Walter Pandiani. El Rifle se ha llevado el título con todos los equipos con los que ha jugado en su periplo español, excepto con Osasuna. El jueves tiene la ocasión de empezar a limpiar esta “mancha” en su expediente.
La primera de las tres Copas de Pandiani data de 2002. Jugaba entonces en un Deportivo de la Coruña que llegaba al Bernabeu para disputar una final que muchos adjudicaban al Real Madrid como colofón del año de su centenario. Sin embargo, los coruñeses querían su propia fiesta y llevaron a cabo el más sonado “Centenariazo” que la parroquia blanca podía imaginar.